Este es el valor más bajo desde mediados de 2018, salvo por la medición de julio de 2019 que alcanzó 2,2%. En términos interanuales el incremento fue de 52,9%. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) había estimado entre 2% y 3%.

El sector que mostró un mayor incremento es recreación y cultura (5,0%) impulsado por el aumento en el turismo interno propiciado por el impuesto solidario a los viajes y compras en el exterior. Los sectores de precios no regulados: Alimentos (4,7%), bebidas alcohólicas y tabaco (4,3%) también mostraron incrementos muy elevados.

El rubro salud, en línea con el último informe de CEPA, ALGEC y CEPPEMA sobre medicamentos experimentó una retracción en los precios de -2% , mostrando resultados derivados de la nueva gestión que negoció con los laboratorios una retracción de precios del orden del 8% (el promedio estimado por CEPA, CEPPEMA, ALGEC alcanzó el -6,1%). El rubro equipamiento y mantenimiento del hogar también experimentó una retracción de -1,3%

Algunos productos de consumo básico que aumentaron sensiblemente según el INDEC:

Azúcar (14,7%)
Pan de mesa (10,4%)
Arroz blanco (11,1%)
Fideos secos (5,8%)
Todas las carnes: asado (11%%), cuadril (4,6%), nalga (5,5%), paleta (9,2%) y carne picada común (13,5%).
Filet de merluza fresco (11,4%)
Lácteos: leche (7,9%), yogur firme (11,7%), queso cremoso (5,1%)

En frutas y verduras, hubieron alzas y bajas dado el comportamiento estacional del rubro: limón (10,6%), lechuga (10,1%), manzana (4,6%), naranja (5,2%) y papa (13,2%). Bajaron la cebolla (-4,4%), banana (-9,9%), tomate (-13,1%), batata (-3,3%) y zapallo (-13,4%)

El mes de enero coincidió con la restitución del IVA a los alimentos básicos, lo que se correlaciona con el aumento de precios en este rubro. Luego de las elecciones PASO, en agosto de 2019 el ex presidente Macri decidió quitar el IVA a una canasta amplia de alimentos, pero ello no derivó en una reducción de precios sino en un aumento encubierto de los mismos (se mantuvieron los mismos valores de venta al público pero sin incluir en el mismo el IVA), y obligó al nuevo gobierno a resolver esta cuestión ni bien asumió. El acuerdo alcanzado implicó un incremento de 7% aproximadamente en el precio de los productos, es decir, una porción cercana a un tercio del impuesto.

El mes de enero coincidió con el relanzamiento del programa Precios de Precios Cuidados . La evolución de precios de alimentos y productos básicos permite verificar el funcionamiento del programa como ancla nominal de precio. La mejor performance la tuvieron gaseosa (1,6%), champú (0,6%), detergente (-0,4%), leche en polvo (0,9%) y jabón en polvo (1,3%), todos rubros donde incorporaron primeras marcas y variedades representativas. En cambio, ha habido aumentos significativos en productos como leche (7,9%) y azúcar (14,7%), sin presencia en el programa Precios Cuidados o con participación de segundas marcas (como la Armonía). Recordemos que en el mes de enero las empresas proveedoras de azúcar de mesa se vieron envueltas en una controversia sobre el carácter cartelizado del mercado. Ninguno de los principales proveedores acepto incorporarse al programa de Precios Cuidados

Otro elemento a destacar de la dinámica de precios: en conjunto los bienes aumentaron más que los servicios (2,6% vs 1,6%). La evolución actual, no logra quebrar la dinámica arrastrada desde el período macrista. Desde enero de 2019, los bienes aumentaron 58,3% y los servicios 42,9%. Este último punto tiene un elemento importante respecto a cómo la inflación afecta a los sectores sociales, ya que aquellos que tienen menores ingresos tienen a gastar la mayor proporción en bienes. Este elemento de la dinámica inflacionaria se debe tener muy en cuenta al diseñar la política de ingresos: los aumentos de suma fija son positivos para contrarrestar este comportamiento de los precios.

El aumento de alimentos y bebidas en los últimos doce meses fue de 58,8%, superando en 5,9 pp el nivel general (52,9%).

Fuente: CEPA