Se trata de perfiles falsos que aprecen en redes sociales con nombres como “Plan Nacional de Viviendas”. Los estafadores se dirigen hacia las viviendas de los potenciales clientes y les hacne firmar papeles. Les cobran cuota iniciales o adelantos y desaparecen. Utilizan imágenes de sitios emblemáticos del distrito.

El municipio advirtió que perfiles falsos en Facebook e Instagram ofrecen propuestas de venta, financiación o refacción de vivienda con imágenes de sitios emblemáticos del distrito y con nombres que parecen gubernamentales para darle un marco de credibilidad a la estafa.

Cómo funciona la estafa

Los perfiles se denominan “Plan Nacional de Viviendas”, “Plan Vivienda 2020”, “Plan Vivienda Propia General Lavalle” o “Autocrédito S.A. de Capitalización”, entre otros nombres. Les ofrecen a los interesados entrar al programa con una suma de dinero para luego aportar cuotas o directamente le debitan cuotas de la caja de ahorro.

En la mayoría de estas publicaciones se observan frases tales como “100% financiadas en cuotas sin interés” “No se solicita ningún tipo de anticipo” “cuotas mínimas y accesibles” “cupos limitados”.

La supuesta empresa que ofrece los beneficios de vivienda llama por teléfono o directamente se dirige a los domicilios de los potenciales clientes donde firman papeles y les brindan datos falsos de la empresa (nombres, dirección, teléfonos).

Pasan los meses y las novedades no aparecen. Los inscriptos comienzan a reclamar y al no obtener respuesta realizan la denuncia en Defensa del Consumidor o en Sede Judicial. Sucede que los perfiles, al ser falsos, son difíciles de individualizar o identificar.

Cómo evitar caer en estafas de vivienda

Antes de adquirir este tipo de planes, tener en cuenta estos consejos:

• Asegurarte quién está del otro lado, si es una empresa o sociedad debidamente inscripta, su CUIT, y el domicilio legal. El consumidor tiene derecho a saberlo, y ellos la obligación de informártelo.

• No pasar telefónicamente datos personales, ni bancarios (clave CBU, N° de cuenta sueldo, etc.).

• Antes de firmar cualquier “contrato” solicitar una copia, para leerla atentamente. Incluso, se puede sugerir que vuelvan al otro día, y así tener tiempo de analizar, ya que muchas veces lo que el vendedor dice con palabras son falsas promesas que no se plasman por escrito en el documento que luego el consumidor firma