Caso Facundo Castro: para la querella la mochila “fue plantada” en ese lugar

El abogado Leandro Aparicio brindó detalles del hallazgo efectuado por un pescador el último sábado

Leandro Aparicio, uno de los abogados que representa a la familia de Facundo Astudillo Castro, brindó detalles del hallazgo del último sábado que hizo un pescador de la mochila y dos teléfonos celulares en el sector de la zona costera, próximo a General Daniel Cerri. Además señaló que Cristina Castro “reconoció estas pertenencias” como propiedad de su hijo y no titubeó en afirmar que los elementos “fueron plantados” en ese sitio.

“Nosotros recibimos una llamada el sábado a la tarde, de parte del subcomisario Pérez de la Policía Federal, comentándonos de este hallazgo. Lo que se hizo al otro día fue ir al lugar, a acompañar a tres efectivos federales y al testigo que nos guió con su moto”, contó a Telefe Noticias.

El letrado admitió que es un área de fauna agreste y de imposible acceso “sin un guía”.

“Este señor explicó que va a pescar cada tanto y que el día sábado fue a probar una moto que se había comprado y vio esa mochila. La quiso abrir y se le rompió el botoncito final. Y después cuando llegó a su casa, habló con su mujer y llamaron a la Policía Federal”, describió.

Y agregó:”Después de 40 minutos fue la PFA, abrieron uno de los bolsillos y ahí aparecieron unos teléfonos y el carnet de conductor de Facundo”.

Aparicio mencionó que de inmediato la fuerza federal puso en conocimiento al titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Andrés Heim, quien dispuso que no se manipule el material hasta ser peritado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal de la Procuración (DATIP).

“El otro bolsillo de la mochila no se abrió. Los celulares estaban mojados así que, antes de efectuar alguna pericia, va a haber que secarlos completamente”, indicó el querellante.

Además remarcó que también en su interior se encontró el DNI y la licencia de conducir del oriundo de Pedro Luro.

Consultado por el lugar donde se halló el cadáver esqueletizado del joven lurense y otros restos óseos humanos, el letrado reclamó por un nuevo rastrillaje en esa área.

“Entendemos que hay que hacer una inspección más general en ese lugar, con más canes, para saber si hay otros restos de Facundo o si hay de más personas porque no sabemos ante que estamos, si es un cementerio clandestino de la Bonaerense”, aseveró.

Con relación a las próximas diligencias de la causa, Aparicio recordó que restan algunas pericias sobre el patrullero – marca Toyota Etios – que pertenecía a la Unidad de Prevención de Policía Local (UPPL), y sobre el móvil policial de Mayor Buratovich que no poseía GPS y que estaba fuera de servicio.

Cabe destacar que estos vehiculos fueron periciados a principios de septiembre en la sede de la Policía Federal. En el Etios, uno de los perros del perito de parte Marcos Herrero encontró rastros de cabellos que fueron enviados para su análisis.

A través de un análisis de AVL se determinó que la unidad de la UPPL el día 8 de mayo, a una semana y un día después de la desaparición de Facundo, estuvo a 800 metros de la denominada zona “Cola de Ballena” donde aparecieron los restos del joven.

Por último, Aparicio se mostró satisfecho con el avance de la investigación y el trabajo de los fiscales Andrés Heim (PROCUVIN) y Horacio Azzolín de la UFECI (Unidad Especializada en Ciberdelincuencia)

“Sabemos que hay dos fiscales que sostienen la hipótesis de la desaparición forzada, y las pruebas están empezando a caer como si fuera un dique que se rompió. Eso nos permite tener esperanzas”, finalizó.