Tras la falta de respuestas de Nación, el Municipio de Bahía Blanca decidió tomar cartas en el asunto e intervenir por cuenta propia en uno de los accesos más neurálgicos y peligrosos de la región. A través de un convenio firmado con Vialidad Nacional, la comuna quedó facultada para licitar con fondos locales la reparación urgente de unos siete kilómetros de la Ruta Nacional 3, en el tramo que va desde la zona de El Cholo hasta la rotonda de Bosque Alto.
El intendente Federico Susbielles confirmó que destinarán 2.500 millones de pesos para reconstruir los sectores donde el asfalto directamente desapareció y realizar bacheos profundos. De todas formas, desde el Ejecutivo local aclararon que no se trata de retomar el ambicioso proyecto original —iniciado en 2017 para transformar el tramo en una autopista de cuatro carriles con puentes y distribuidores—, sino de una intervención de emergencia orientada a devolver la transitabilidad y frenar el deterioro que amenaza la seguridad vial diaria.
El proyecto de fondo, que quedó clavado en un 45% de avance antes de su parálisis definitiva por los recortes presupuestarios nacionales, sigue sin horizonte de reanudación. Mientras los pliegos técnicos esperan la firma final del organismo nacional para llamar a licitación, la gestión bahiense busca resolver de forma directa el caos en este cruce clave donde confluyen cinco rutas nacionales y por el que circula diariamente todo el tránsito pesado con destino al puerto.
