Monseñor Gustavo Carrara puso foco en lo social en diálogo con el canal DalePlay

El arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, planteó durante una entrevista en el programa Claves de Actualidad, emitido por Dale Play del Grupo RS, una mirada sobre el rol actual de la Iglesia Católica frente a las principales problemáticas sociales. Desde su llegada a la Arquidiócesis, en diciembre de 2024, Carrara reivindicó una Iglesia “en salida”, cercana a la comunidad y comprometida con los problemas concretos que atraviesan a la población.
  • Monseñor Gustavo Carrara pasó por los estudios de Dale Play
  • Destacados de la entrevista

En ese sentido, explicó que la Arquidiócesis de La Plata comprende realidades muy diferentes: el casco urbano, barrios populares, zonas semirrurales y rurales y localidades como Magdalena. Señaló que existen 262 barrios populares y que su tarea consiste también en recorrer parroquias y capillas para escuchar las necesidades de quienes viven en esos territorios. Para Carrara, el mensaje religioso debe estar acompañado por un compromiso concreto con quienes más sufren.

Uno de los ejemplos de esa acción territorial es el denominado “Corralón Laudato”, un proyecto destinado a recuperar materiales de construcción que sobran de obras realizadas en parroquias y escuelas para destinarlos, a través de Cáritas La Plata, al mejoramiento habitacional en barrios populares. La iniciativa busca combinar asistencia social y cuidado ambiental mediante la reutilización y la economía circular. El objetivo es que materiales todavía útiles puedan servir para construir o mejorar baños, habitaciones y viviendas de familias que viven en condiciones precarias.

Carrara puso como ejemplo la situación del barrio Santa María, conocido como La Toma, donde algunas familias viven en construcciones precarias de madera y nylon. Allí, según explicó, hay numerosos niños y la Iglesia procura acompañar a las familias para mejorar sus condiciones de vida. El proyecto, sostuvo, busca responder de manera concreta a necesidades que surgen del contacto directo con el territorio.

Otro de los proyectos mencionados es la creación de un Centro Barrial del Hogar de Cristo, destinado a acompañar a personas con problemas de consumo de drogas y alcohol. Carrara señaló que ya existe una experiencia similar en Tolosa y recordó que el Hogar de Cristo cuenta con más de 220 espacios en el país. El nuevo centro comenzó trabajando con grupos de madres y algunos jóvenes y aspira a funcionar diariamente una vez concluida la obra.

Al referirse a las adicciones, el arzobispo pidió evitar miradas simplificadoras sobre quienes viven en la calle o atraviesan situaciones de consumo. Explicó que detrás de esas situaciones aparecen historias de abandono escolar, embarazos sin controles médicos, enfermedades y, especialmente, una profunda falta de vínculos familiares y afectivos. Por eso, sostuvo que la respuesta debe centrarse primero en la persona y no en la sustancia, mediante una acción comunitaria, familiar y cercana.

Para Carrara, la prevención resulta fundamental, especialmente entre niños y adolescentes. En ese punto recuperó la idea de las “3 C”: capilla, colegio y club, como espacios capaces de generar vínculos saludables y ofrecer alternativas frente a la violencia, las armas y las drogas. También vinculó esta mirada con las “3 T” impulsadas por el papa Francisco: tierra, techo y trabajo. En su interpretación, el empleo constituye uno de los ejes de la cuestión social porque la desocupación no sólo afecta los ingresos familiares, sino también la dignidad y la autoestima de las personas.

La entrevista también abordó el problema de la salud mental y los suicidios. Carrara valoró que estas cuestiones hayan comenzado a ocupar un lugar en las políticas públicas y señaló que, además de la intervención de profesionales, es necesario fortalecer las comunidades para que las personas no queden aisladas después de recibir asistencia. En su visión, reconstruir los vínculos sociales constituye una herramienta fundamental.

Uno de los tramos centrales de la entrevista estuvo dedicado a la inteligencia artificial y a la encíclica Magnífica Humanitas, presentada en la conversación como una reflexión del papa León XIV sobre la humanidad en tiempos de inteligencia artificial. Carrara explicó que el planteo no se limita a discutir la tecnología, sino que coloca en el centro la defensa de la dignidad humana.

Según el arzobispo, la inteligencia artificial plantea al menos tres grandes desafíos: el trabajo, la verdad y la libertad. En materia laboral, señaló que la automatización puede modificar profundamente el mundo del empleo y mencionó incluso el impacto que podría tener sobre las redacciones periodísticas. Respecto de la verdad, advirtió sobre la circulación de contenidos y el funcionamiento de algoritmos que tienden a mostrar a los usuarios aquello que ya consumen o buscan. En cuanto a la libertad, planteó interrogantes sobre la capacidad de la inteligencia artificial para condicionar decisiones y afectar el funcionamiento democrático.

Carrara también expresó preocupación por la concentración de riqueza y poder tecnológico en pocas manos y por las posibilidades de que grandes desarrollos tecnológicos atraviesen las soberanías nacionales. Vinculó ese escenario con el debate sobre el transhumanismo, es decir, las corrientes que plantean una eventual superación de la condición humana mediante la combinación entre tecnología y cuerpo. Frente a ello, sostuvo que la Iglesia reivindica a la humanidad como algo sagrado y considera necesario regular el desarrollo tecnológico para que permanezca al servicio de las personas.

Finalmente, la conversación tuvo como eje la próxima visita del papa León XIV a la Argentina. Carrara anticipó que la agenda contemplaría actividades en Buenos Aires, posibles encuentros con jóvenes y trabajadores, una eventual visita al Cotolengo de Claypole, actividades en Córdoba y una presencia en Luján. Según explicó, los temas de unidad, paz, compromiso social y caridad forman parte del mensaje que el pontífice viene desarrollando y podrían atravesar su visita al país.

El arzobispo cerró destacando además su vínculo personal con la peregrinación a Luján, a la que asiste desde los 14 años. La entrevista dejó así una definición que atraviesa buena parte de sus respuestas: frente a la pobreza, las adicciones, la exclusión, los problemas de salud mental y los desafíos tecnológicos, la Iglesia busca recuperar la presencia territorial y los vínculos comunitarios como herramientas para acompañar a las personas y preservar la dignidad humana

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